Misión: reparar la bici con futbol
Me levanté pronto para desayunar con los estudiantes una tortilla junto a un buen café guatemalteco. Seguido, José me llevó hasta la zona 9 de Guatemala Ciudad para empezar a mirar las piezas que necesitaba para reparar la bici: un cassette de piñones de 9 velocidades y un plato o multiplicador, ya que los dos estaban desgastados.
Dimos un par de vueltas entre el espeso tráfico de la capital hasta que encontramos la tienda que buscábamos. El primer presupuesto era bastante caro y sólo valía para adentrarme en comparar lo que antes había investigado por internet y por lo cual vi que había grandes diferencias.
Después pasamos por otra tienda, esta vez de ferretería, buscando la bombona de gas, que desde Nicaragua llevaba gastada. En esta mega tienda vimos tres modelos de conexión distintos; pero tampoco servía con mi hornillo, así que nos retiramos hacia casa con la sensación de no haber avanzado demasiado.
Para cuando llegamos a casa, continué la búsqueda de otra forma totalmente distinta, sumergiéndome en las profundas áreas de internet para llamar a continuación a las tiendas y así comparar los precios de una manera más relajada e inteligente, con un gasto de energía y gasolina tan alto.
En la red encontré varios sitios que eran la opción para mañana salir hasta allí; pero la tarde ya había llegado. Pasada la comida, organizamos un nuevo partido de fútbol para distraernos y obligar a ejercitar otro tipo de músculos, divirtiéndonos como niños.
Una ducha más tarde y la cena vino con la noche. En ella, el padre José nos comentó que en su parroquia daban una película y que podíamos ver para rellenar el ambiente. Así que nos desplazamos hasta allí con ligereza. La película ya estaba empezada y en la sala oscura se amontonaban varios grupos de gente expectante con el niño rubio que se mostraba protagonista. Con una historia conmovedora de un niño americano en la que vive, en su pueblo, de una manera diferente y mágica la Segunda Guerra Mundial, esperando y deseando que su padre regrese de la misma. Conoce a un japonés al que todos odian y él le ayuda con una lista de tareas que se cree mágica. Muy entretenida película llamada Little Boy, tal y como se llamaba la bomba atómica lanzada en Hiroshima.