Reparando la bicicleta
Después del susto, tenía que empezar a pensar en arreglar los desperfectos de la bicicleta. Así que hablé con Mustafá para informarle de lo sucedido y me recomendó que fuera a la tienda de bicis: Parkur Bisiklet, que tenían la tienda abierta todo el día. Eso mismo es lo que hice y les dejé la bicicleta para que me la arreglaran.
Me quedé todo el día junto a ellos para informarme de los avances y a la vez para informar a todo el mundo a través de Internet de lo sucedido.
En la tienda me trataron genial y me invitaron a comer y a pasar buenos ratos con ellos. También conocí a Miguel, un chico nacido en Inglaterra, que tenía familia en España y que hablaba perfectamente el castellano. Con lo que pude charlar con él durante un rato comentándome la posibilidad de ser mi traductor durante el tiempo que durara la reparación de la bici.
Por la noche, Mustafá me invitó a conocer a su maravillosa y feliz familia en su casa, invitándome a tomar una especie de leche dulce con canela y dulces. También estuvimos hablando de nuestra pasión por las bicicletas y comentando posibles rutas por las que puedo recorrer en el sur de Turquía.
Enseguida me fui para la cama a descansar y, así, poder recuperarme de los diversos dolores que tenía, tanto en mi glúteo como en las costillas.