Vuelven los problemas
Gran mañana desayunando con mis nuevos amigos, bomberos de Jardín América, arroz con dulce de leche, nutritivo y rico de verdad!
Despedida y una recomendación: de que pernoctara la siguiente noche en la estación de bomberos de Montecarlo, una ciudad a 90 kilómetros de Iguazú.
Con el mensaje copiado empecé la marcha y volví a desviarme en la ruta para ver los saltos Tabay, que también me habían recomendado; pero no fueron gran cosa, aunque sí, una buena distracción.
Lo malo sucedió cuando volvía a la carretera principal y vi que la rueda trasera, la habitual, tenía un radio roto así que, con las malas caras de costumbre, me puse a arreglarlo y cuando ya lo tenía hecho, en casi tiempo récord, otro radio saltó, por la oxidación, con lo que tuve que repararlo, quedándome sin radios de repuesto. A parte de eso estuve peleándome para sacar el radio maltrecho, ya que no quería salir y estaba encallado, con lo que tardé mucho más de lo esperado. Lo realmente terrible fue cuando vi que la rueda empezaba a doblarse y que el freno ya estaba rozando, de vez en cuando, la llanta. Más problemas...
Ya ni podía hacer nada más con lo que continué la marcha, con un par de horas perdidas y con las subidas y bajadas que de nuevo perjudicaban mi rodilla. Por suerte un señor me recogió, 15 kilómetros, para llevarme hasta su pueblo y de ahí volví a andar subiendo los empinados cerros y a bajar montado en la bici. Tenía unas ganas locas de encontrar radios adecuados para la bicicleta y adelantar lo máximo posible el camino.
Ya de noche me vi en Montecarlo, el pueblo del que me había hablado el bombero de Jardín América y recordando la recomendación de dormir en los bomberos de allí.
Después de preguntar y recorrer un par de kilómetros en la ciudad llegué hasta la unidad y pregunté por el lugar. Algo más frío que los bomberos de Jardín América se mostró; pero, aún así, me dejó dormir enfrente de la unidad y usar los baños y la cocina de la misma, aunque no llegué a conectar con ellos ya que eran algo más propensos a mirar la tele y me daban lo básico que, por otro lado, eso ya era muy bueno.