Trabajo a la vista
Me quedaban tan solo 8 kilómetros para llegar a Ayr desde el área de descanso donde dormí plácidamente en la noche anterior. Los kilómetros los hice en un momento; pero primero me paré en una tienda de verduras para preguntar sobre trabajos. Ellos me dijeron que algunas casas o hostales de backpackers tenían trabajos para los turistas, con lo que continué el camino.
Una vez llegué a Ayr, pasé por una tienda Coles (baratica) para comprar desayuno y luego, en otra tienda de electrónica, pregunté sobre la batería del móvil estropeada y así de paso volví a preguntar sobre trabajo. De nuevo me dijeron que algunos hoteles de backpackers dejan trabajar en farms, o sea, campos de cultivo, con lo que ahí fui. Primero pasé por uno en el que me dijeron que no tenían nada por ahora y que podía esperar un tiempo; pero no lo vi claro y seguí con mi búsqueda.
Finalmente di con la tecla cuando, en Ayr Backpackers, me ofrecieron lo que más necesitaba... un trabajo y un lugar donde dormir, eso sí, pagando 150 dólares la semana.
Ahí empecé a conocer diferentes turistas que, al igual que yo, necesitaban dinero y que vivían la experiencia de sus vidas trabajando y viajando a la vez.
Poco más a destacar en un fabuloso día en el que conseguí uno de mis objetivos y el sueño de trabajar en una farm australiana; pero eso ya será otra historia que os iré contando aquí: en aroundtheball.net.