Crónica del viaje · Marruecos

Un año más tarde en Chefchaouen

DÍA 1021
La ruta hacia Chefchaouen fue complicada, pero finalmente me encontré con mi primo Xavi y Cris. Disfrutamos de un gazpacho y tés marroquíes en un restaurante tras un largo viaje.
126 kmDistancia
9 hPedaleando
12 km/hMedia
Sol calor y vientoEl tiempo

Un año más tarde en Chefchaouen

La ruta hacia Chefchaouen fue complicada, pero finalmente me encontré con mi primo Xavi y Cris. Disfrutamos de un gazpacho y tés marroquíes en un restaurante tras un largo viaje.

Para el día de hoy la ruta era complicada y nada fácil por las constantes subidas que se me iban a presentar en todo el camino para llegar a Chefchaouen, la perla azul que me esperaba con mi primo Xavi y Cris en su interior esperando, o mejor dicho, llegando.

Un año después de encontrarnos en Perú y con una buena experiencia viajando juntos por esas tierras sudamericanas andinas de las que yo ya había viajado muchos años atrás, ahora tocaba tener una experiencia juntos en la perla azul, lugar que él ya había estado algunas veces anteriormente...

Con ese viaje largo, que en ningún momento sabía si podría llegar al destino, con calor, pero sin achicharrar, con bastantes paradas para comer algo, beber y descansar, al final lo conseguí y además casi al mismo tiempo que mi primo, ya que ellos me pasaron a 6 kilómetros de la llegada, aunque, por ser subida fuerte, yo tardé una hora y ellos tardaron 5 minutos.

Los atlas del norte eran suficientemente caprichosos como para dejarme hecho polvo pero feliz por encontrarnos de nuevo. Aunque costó un poco más de lo normal por culpa de la conexión de internet, que no siempre es fácil de encontrar, tuve que buscar un hostal barato primero y precios de un restaurante, también barato, con WiFi para contactar y finalmente encontrarnos a las 12 de la noche en el restaurante Sofía, en el que la dueña me preparó un gazpacho rico, frío y sabroso como para poder charlar durante mucho rato también con unos tés marroquíes invitados por Xavi y Cris.

En nuestro encuentro y entre abrazos, de nuevo los dos primos viajeros se encontraron en otro país y un año después. Eso me hacía sentir, como si de otro sueño se tratase.