Camino de la amargura
La aventura en estado puro, eso es lo que viví ayer. Un día con mucha lluvia y donde el GPS llegó a desesperarme, llevándome por los peores caminos que se pueden transitar con la bicicleta.
Ayer fue un día de lujo y al mismo tiempo casi milagroso, ya que pude visitar las cataratas de Plitvice con un día espléndido. Hoy, sin embargo, el día empezó con mucha niebla y mucho frío. A medida que iba bajando la montaña, empezó a llover. Tuve que cambiar mi vestimenta por los impermeables. Luego empezó la fiesta de la lluvia... y, es que había momentos que llovía con mucha fuerza y otros dejaba de llover. Así estuvo todo el día.
Pero es que, aparte de eso, el GPS se volvía loco: gira a la derecha, sigue recto por un camino de cabras, ahora a la izquierda y sigue recto, ahora da media vuelta. Ufff, hasta el momento que se hizo de noche y estaba en medio del parque natural de Paklenica, sin saber por dónde tirar; pues ya no veía nada. El camino era muy malo y, para colmo, me señalan que hay que tener cuidado por esa zona; ya que podía haber minas fuera del camino. Acojonante.
En ese momento ya he decidido parar y acampar por algún lugar no muy alejado del camino. El tiempo me dio una tregua; ya que me dejó montar la tienda y preparar algo para cenar. Justo al terminar de hacer todo eso, me empezó a llover como si nunca lo hubiera hecho antes, con relámpagos, truenos y viento.
Vaya tela de día, comparado con el de ayer, ha sido una auténtica pesadilla. Lo bueno es que terminó bien y con algo más que contar. Aunque espero no tener que contar muchas más aventuras como esta en el futuro.