Cruzando la primera frontera
Ufff, después del día de ayer tan lleno de emociones, hoy ha sido jornada de carretera y manta y ha tocado hacer kilómetros.
Se podría decir que todo ha ido bien, aunque he tenido dos contratiempos. El primero ha sido que me he dejado la pelota en casa de mi amigo Pau, en Girona, así que Around the ball... como que no. El segundo, Óscar, uno de los tres chicos que aún me acompañaba (junto a Ángel y Javi), se ha equivocado y nos hemos desviado de camino.
¡Qué desastre! Hemos hecho 20 km de más para llegar a Perpignan y, por cierto... he cruzado la primera frontera en esta vuelta al mundo!!
También cabe destacar el pato a la naranja que hemos comido en Castelló d'Empúries... mmmm... y el hotel raro en el que nos hemos instalado por fuerza poco antes de llegar a Perpignan, ya que nos volvió a sorprender la noche sobre la bicicleta, con el peligro que eso conlleva.