Crónica del viaje · Nepal

Llegada a Katmandu

DÍA 239
Llegué a Katmandú y recogí mi bicicleta. Busqué información para ir al Tíbet, pero los precios eran altos. Hablé con otros viajeros y disfruté de la comida típica de Nepal.
4 kmDistancia
Sol, a ratos, lluvia, a ratosEl tiempo

Llegada a Katmandu

Llegué a Katmandú y recogí mi bicicleta. Busqué información para ir al Tíbet, pero los precios eran altos. Hablé con otros viajeros y disfruté de la comida típica de Nepal.

A las 4 de la mañana llegamos, por fin, a Katmandú. Recogí mi bicicleta no sin algún contratiempo, ya que el que cobraba quería más dinero del acordado por transportar la bicicleta. Junto a mis nuevos amigos nos fuimos hasta un albergue recomendado por Dave, otro de los amigos que conocí en la frontera.

Alobar1000 era el nombre del albergue y estaba situado en el barrio de excursionistas de Thamel. Una vez llegamos pedimos habitaciones, pero sólo tenían para la pareja, ya que, para mí, hasta las 10 no podían darme nada. Así que me quedé durmiendo en recepción hasta esa hora.

Hecho polvo de los viajes, aproveché el resto del día para dormir y buscar la información que requería para llegar al Tíbet y luego hasta Beijing. Ya tenía sabido que no era nada fácil y requería de más dinero del normal.

En mi búsqueda me di cuenta de cuánta razón tenía, ya que, para ir en bicicleta, el visado eran 250 dólares por día que pasara en la carretera de la amistad del Tíbet. Con lo que me salía el visado por más de 3000 $. Con guía mejoraba el precio, pero aún así no podía pagarlo. Por otro lado, con grupo en autobús era lo más rentable, pero seguía pareciéndome caro: unos 1070 $ por 8 días de viaje hasta Lhasa, con hostales pagados y demás. Al final decidí mirar otras opciones, como vuelos baratos, pero, aún así, no lo eran.

Lo dejé después de mirar 3 agencias y discutir precios sin llegar a ningún acuerdo y con ganas de descansar. Luego, en el albergue, estuve charlando con viajeros de todo el mundo que me explicaban sus anécdotas y sus historias, tal como Lorraine, una chica irlandesa, que estaba de viaje por toda Asia.

Luego comí unos momos, la comida más típica de Nepal, y me despedí para irme a dormir a mi habitación.