Recuperando el tiempo perdido
Paco me dijo ayer que me levantara sobre las seis y media de la mañana para desayunar, y así me acompañaría hasta el siguiente pueblo, hacia donde él iba a trabajar. Y así he hecho. Puntual a las 6:25 ya estaba en pie, preparado para desayunar.
Me han ofrecido té verde, pan y miel elaborados en casa, Nutella y mermeladas varias. Un buen desayuno para empezar con energía el día.
Después han vuelto a repetirse las fatídicas despedidas, primero con la adorable familia de Paco y luego con el mismo Paco, y desde aquí les vuelvo a expresar mi absoluta gratitud por toda la ayuda que me han ofrecido.
Ya encima de la bici me he dado cuenta de algo terrible... el bote de repelente de insectos había explotado en la bolsa, junto a todas las cosas importantes, como las cámaras o la cartera, y el mismo ácido del producto había quebrado la carcasa de la Go-Pro dejándola inservible. Así que en algún lugar de Milán tendré que comprar otra. ¡¡¡MENUDO LÍO!!! Por suerte sólo ha afectado a la carcasa.
El día ha continuado intentando avanzar lo máximo posible sin dejar de empaparme del precioso lugar por el que pedaleaba, parando cada dos por tres y haciendo fotos a todo como un chino.
Primero he pasado por diferentes pueblos como Rougemon, Zweisimen o Reidinbach, indicios de que me estaba adentrando en la parte Suizo-Alemana. Al llegar a Spiez he visitado un bonito castillo, un poco por encima por la falta de tiempo.
En la ruta que había planeado bordeaba el lago por la cara sur, pero en Spiez, dos amables caballeros me han recomendado la ruta norte y no ir hasta la reserva. No bordearla por el exterior ya que, según ellos, era mucho más bonito.
Y siguiendo sus indicaciones me la han liado un poco; me he metido en una carretera principal, pasado Interlaken, por la que las bicis no podían circular y, atención ahora... ¡me ha parado la policía! Después de darles todas las explicaciones y alguna excusa, amablemente, me han buscado un nuevo camino por el que poder continuar sin infringir las normas. Indudablemente el camino por el que me han enviado ha sido mucho mejor, más bonito y sin coches.
Habiendo seguido ese camino me encuentro ahora, acampado en un bosque, escondido, junto a otro gran lago cerca de Iseltwalt, preparado para una noche más bajo las estrellas.